Recuerdo de Ratzenberger: cuando la tragedia del último vale tanto como la del primero
Un trompo. Un toque contra el bordillo interior de la Tosa le agrieta el alerón delantero. Nada perceptible en su Simtek S941. Debería haber regresado a boxes para efectuar una revisión, pero prefirió lanzarse de nuevo en una vuelta rápida para perseguir la clasificación en el GP de San Marino de 1994, después de haber logrado la hazaña en la carrera anterior, el GP del Pacífico disputado ...Sigue leyendo





